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El eco de Twitter

El eco de TwitterTwitter es una herramienta de comunicación muy poderosa, con un componente de enganche muy significativo y múltiples usos. Más que los posibles usos relativos al real time, lo que se ha constituido como la radio-patio del siglo XXI, a mi me interesa seguir los temas que me gustan a través de los expertos que valoro, un uso del que se pueden sacar chispas con las listas de usuarios y con un buen cliente como TweetBot.

En este tipo de uso es donde noto mucho el eco de Twitter. Ante cualquier noticia importante de la Red, primero llegan los pioneros, los que están a la última y directamente van a la fuente del 90% de noticias sobre el sector de Internet, los medios especializados estadounidenses. Después, a la hora los que siguen a los medios especializados nacionales, que muchas veces tienen la agenda marcada por lo que hacen sus colegas de Estados Unidos o, incluso, en el peor de los casos, directamente fusilan los contenidos americanos. Y por último, el eco llega al de unas horas a los menos heavy users que retoman la misma información en la versión de los diarios generalistas.

Esta reverberación se intensifica porque los usuarios de esos grupos mencionados acceden a la información en momentos distintos. Y no se piede la intensidad, el entusiasmo del décimo que cuenta la noticia es idéntico al del primero.

Queda el consuelo de que Twitter lanzó el RT oficial, que acabó en gran parte con la reiteración de los retweet manuales, los originales y artesanos, que hacen que una persona pueda ver el mismo mensaje decenas de veces.

Parte del problema del eco en Twitter es que muchos usuarios asumen el papel de propagadores de información, creando mensajes que no añaden valor alguno y dando como resultado mucho ruido. Por eso, en mi opinión, los usuarios más valiosos de Twitter son los que aportan su punto de vista y su conocimiento. Son los que dan el auténtico valor a Twitter y hacen que merezca la pena. En cambio, la primicia no tiene sentido en Twitter porque no hay simultaneidad de la audiencia, como sucede en la televisión o en la radio. Puedes contar una primicia a las 5 de la mañana que no se va a enterar nadie.