
Los ordenadores se han convertido en los nuevos tocadiscos. Con una buena tarjeta de sonido y un par de altavoces de calidad, un ordenador doméstico es capaz de sustituir a una minicadena estereofónica, con la ventaja de que el disco duro se convierte en la discoteca que antes podía ocupar toda una estantería. Fijados estos elementos, la calidad del sonido dependerá del tipo de programa reproductor de audio escogido. Por esta razón, CONSUMER EROSKI ha probado en un ordenador con el sistema operativo Windows cuatro de las principales aplicaciones de este tipo: